BROTHERS: A TALE OF TWO SONS, UN JUEGO ESPECIAL

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Venimos del E3 y la Gamescon y parece que todo en la industria del videojuego son los triple AAA. Vendeconsolas, juegos de gran presupuesto, secuelas y precuelas de juegos enormes que vende a millones. Aunque son juegos que dan solidez a una generación, en términos de salto de hardware, la calidad gráfica no siempre va de la mano de calidad argumental. Estos juegos concebidos para vender a toda costa se han vuelto en muchos casos conservadores. Las desarrolladoras no se arriesgan, no hay más que ver la catálogo de remakes. Aquí, destaca el fenómeno indie. Con equipos de trabajo pequeños (a veces una única persona) pero con ideas innovadoras. Un buen ejemplo es Brothers: a tale of two sons. Analizamos este título independiente que ha sabido hacerse un hueco en el mercado.

BROTHERS: UN JUEGO ESPECIAL

Su ambientación y sus mecánicas sencillas hacen de él un cuento jugable.

Para empezar, se trata de un título que salió en PC y consolas allá por 2013 pero que, por méritos propios, finalmente se lanzó en plataformas de nueva generación un par de años después. Desde entonces no ha hecho más que acaparar buenas críticas y premios internacionales, incluso un Bafta al mejor juego. Y no sólo eso, compitiendo con Tomb Raider, GTA V o Bioshock Infinite fue galardonado como mejor juego de Xbox en su año. ¿Cómo una producción pequeña ha conseguido estos reconocimientos?

En primer lugar, hay que culpar a su director Josef Fares del éxito. No en vano es su apuesta personal. Los personajes son él, es decir, él con el traje de captura de movimientos. El perro que aparece es el perro de su ex, y él mismo ha modelado gran parte del juego. Un proyecto personal que este director de cine reconvertido a programador de videojuegos ha sabido llevar a buen puerto. Esta y más curiosidades son un extra en la edición física del juego, en la que el propio Fares juega una partida completa comentada. Esto os dará una idea de su duración, unas 3-4 horas. Aun así, horas intensas llenas de emoción. Un lujo. Lo jugué tras la campaña (notable) de Destiny y fue una terapia detox para tanto disparo y frenetismo.

HISTORIA

Los dos hermanos buscarán una fuente de agua mágica para salvar a su padre.

Brothers: a tale of two sons es simple y llanamente eso, la historia de dos hermanos. Pero también es mucho más. Ambos parten en un viaje en busca de una cura para su padre enfermo. Poco más. Pero lo que verdaderamente llena la historia es la relación entre ambos. Mientras que el pequeño es temeroso el mayor es más fuerte y firme. Mientras que el pequeño cabe en huecos estrechos el mayor puede nadar. La combinación de las habilidades de cada uno hace que se complementen a la perfección.

Una característica que define al juego es la falta de diálogos. Honestamente, tenía mis reservas al respecto. ¿Cómo se iba a transmitir la relación? ¿Y el desarrollo de la historia? ¿Cómo conoceríamos la personalidad de los protagonistas? Este era el reto de su creador pero también su motivación. Los hermanos van superando las pruebas y puzzles gracias al tándem que forman. La mecánica de Brothers desarrolla per se la relación. Sentimos la complicidad entre ambos. Lo cierto es que hay algunas frases, en un lenguaje que a priori parece inventado pero que en realidad está inspirado en el árabe.

Existen personajes como gigantes y ogros. A veces nos ayudarán en nuestro viaje y otras serán una prueba a superar.

Cada uno tiene animaciones diferentes para interactuar con el medio, según sus rasgos. Cuando el grande huele una flor el pequeño, travieso, rompe el tiesto. Cuando el mayor camina de puntillas para no despertar a un secundario el pequeño lo despierta mojándolo con agua. Así conocemos a los personajes, su personalidad y también su relación. Por ejemplo, el mayor reprocha estos actos al pequeño, quedando claro la responsabilidad del más adulto.

JUGABILIDAD

¿Un juego de aventuras, plataformas y puzzles con tan pocos movimientos? Sí, funciona.

Nada más empezar sorprende la escasez de movimientos. Basta ver la imagen adjunta con los controles. Por otra parte, también sorprende el ingenio que esconde esta sencillez. Medio mando controla a un hermano y el otro medio al otro. Joystick para dirección y gatillos para acción. Así de simple. Sin embargo, para resolver los puzzles se requiere integrar a ambos y disociar estos movimientos cuesta un poco al principio. Por ejemplo, el hermano mayor, más fuerte, debe girar una manivela mientras el pequeño baja por una cuerda.

Así, bucearemos, lucharemos contra trolls, lobos, volaremos o treparemos. También existen algunos flashbacks que explican el miedo del hermano pequeño al agua. Sólo encaramado a la espalda de su hermano podrá superar los tramos acuáticos. Los dos se necesitan el uno otro, en todos los sentidos. Una vez conseguimos interiorizar y automatizar los movimientos de ambos resulta bastante fácil.

Poder compaginar los movimientos de los dos hermanos ofrece bastante versatilidad. Por ejemplo, mientras que uno se sujeta a un saliente el otro se balancea hasta el otro para escalar juntos.

En cierto modo recuerda al bellísimo Unravel, pero éste tenía más profundidad en su mecánica y, en general, es superior en todos los aspectos a este Brothers. Es por ello que el juego resulta pobre en movimientos y los puzzles resultan demasiado simples. Es el diseño de niveles el que ofrece más variedad, con montañas heladas, bosques frondosos, poblados, puentes o senderos nocturnos. Esto genera una atmósfera como de cuento que hace olvidarnos de sus defectos. Es simple sí, pero también hermoso. Incluso existen bancos en los que podemos sentarnos a contemplar el paisaje.

CONCLUSIONES

Es un juego fácil, simplón. Cierto. La banda sonora acompaña, es correcta sin llegar a ser sobresaliente y cumple de manera notable. También es verdad. A nivel visual luce bastante bien, no es brillante, pero está en el estándar de Unreal Engine 4. Ok. Entonces… ¿por qué merece la pena este juego? Por todo lo demás. Es un título sin pretensiones, digno, un cuento al que jugar. Con 7 capítulos (más epílogo) que se juegan en una tarde. Para los que sienten que siempre juegan a lo mismo, que hay una crisis de identidad en los videojuegos, Brothers: a tale of two sons es un juego al que peregrinar.

La interacción con el medio permite disfrutar aun más de su ambientación. Un juego hermoso aunque una aventura de plataformas pobre. ¿Su fuerte? los detalles. Recomendadísimo.

Destacar que Brothers no es infantil, en absoluto. Hay alguna escena que, tras su envoltorio alegre, justifica su calificación PEGI 16. En definitiva, estamos ante un juego que engrandece a los indie. Recomendado para jugar en cualquier momento pues, a pesar de no ser muy rejugable, siempre se descubre algún detalle. Corto, cortísimo, pero que sabe enganchar al jugador y enamorarlo. Además cuenta con formato físico, algo que no siempre se da en juegos de estas características. Por eso, si lo veis haceros con él y no perdáis la oportunidad de conocer la historia de estos dos hermanos.

About Quino

Iba para ingeniero pero terminé como psicólogo especializado en Neurociencia. Me gusta la ciencia, sobre todo la del cerebro, también viajar, el cine, la música, la literatura, los animales, las galletas de dinosaurios y los videojuegos. Leer y jugar, leer y jugar.
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