¡Vamos a filosofar con Batman: Under The Red Hood (2011)!

«[…] Si me permito descender hasta ese lugar … jamás regresaré».

Batman

Introducción

   Mientras preparo publicaciones sobre Los Titanes, con motivo de su tercera temporada en televisión, la presencia de Reed Hood, Capucha Roja, en la misma me ha hecho acordarme de la película Batman: Capucha Roja (2011), así como las posibilidades que me ofrece para llevar a cabo una reflexión. Así que ¡vamos a filosofar con Batman: Under The Red Hood (2011)!

Peculiaridades de Batman: Under The Red Hood (2011)

   Antes que nada y para ponerte en situación, voy a comentarte dos peculiaridades que tiene esta película dirigida por Brandon Vietti:

  • Batman: Capucha Roja (2011) adapta el arco argumental del mismo nombre junto a otro muy conocido del Caballero Oscuro, Una muerte en la familia.
  • La trama de Batman: Under The Red Hood (2011) es de Judd Winick, el guionista responsable de la saga original en las viñetas, lo que aseguró una buena adaptación.

   Hechas estas puntualizaciones voy a introducirte en ambas historias antes de filosofar sobre la película en cuestión.

Batman: Una muerte en la familia

   Batman: Una muerte en la familia es un arco argumental, desarrollado por Jim Starlin y Jim Aparo desde Batman #426 (1988) hasta Batman #429 (1989), donde tiene lugar la cruenta muerte de Jason Todd, el segundo Robin, a manos del Joker.

   Esta historia fue importante y polémica por los siguientes motivos:

  • Starlin estaba en contra de que Batman tuviera un compañero e hizo todo lo posible para que se aborreciera a Jason Todd y, así, mover a los lectores a que quisieran su muerte.
  • Viendo esto DC Comics decidió hacer un experimento: Dejar que los lectores decidieran la muerte de Jason Todd por teléfono para lo cual se desarrollaron dos finales alternativos. Al final ganó el sí y Todd murió. Y se mantuvo así hasta la saga Batman: Bajo la Capucha Roja.

Batman: Bajo la Capucha Roja

   La trama conocida como Batman: Bajo la Capucha, Batman: Under the Hood (05-06), renombrada como Batman: Under the Hood con motivo de su adaptación cinematográfica en el 2011, fue desarrollada en las viñetas por el mencionado Judd Winick, su escritor, junto a los dibujantes Doug Mahnke, Paul Lee, Shane Davis y Eric Battle.

   Under the Hood (Batman #635-#640 (05), Batman #645-#650 (05-06) y Batman Annual #25 (06)) nos cuenta, como resultado de una serie de alteraciones temporales producidas durante el evento Crisis Infinitas, la resurrección de Jason Todd como el implacable justiciero Capucha Roja. Esta fue una de las identidades del Joker lo que ya de por sí daba una pista a los lectores sobre la posible identidad de su nuevo portador y conectaba el pasado de Jason con su futuro.

La actitud estoica de Batman en Under The Red Hood (2011)

   Tras las anotaciones anteriores quiero dejarte este fragmento de Batman: Under The Red Hood (2011). Fragmento que me ha empujado a hacer esta reflexión sobre la actitud estoica de Batman.

   En esta escena vemos como Jason Todd le recrimina a Batman el que no matara al Joker una vez supo que fue responsable de su muerte. A lo que el Caballero Oscuro responde que no cruzará esa línea porque eso comprometería sus principios, entre los que está en no arrebatar una vida. Tomar esa decisión, a pesar de que el Joker se lo merezca, le llevaría a un pozo sin fondo del que ya no podría salir. Pozo en el que Jason Todd, Capucha Roja, ya ha caído.

   Aun así este último trata de atraer a su antiguo mentor hacia él poniéndolo, como se suele decir, «entre la espada y la pared», al forzarle a elegir entre él o el Joker. O salva al Joker, matándolo a él, o le deja que le vuele los sesos.

   A diferencia del final de las viñetas, algo más radical, trágico y penoso porque se jugó con trampa sabiendo los cambios que iban a introducir las Crisis Infinitas, en la película Batman analiza la situación y toma una decisión que evita muertes y no compromete sus principios. Y es esta forma de actuar la que revela su actitud estoica. Actitud que ha mantenido desde la muerte de sus padres a manos de un criminal. Actitud que parte del reconocimiento de que existe mal en el mundo pero del que no podemos responsabilizarnos en su totalidad, como Bruce Wayne no puede culpabilizarse por la muerte de sus padres ya que los acontecimientos que llevaron a ese trágico suceso son algo que él no pudo controlar.

   De manera que, como leímos en El camino del héroe a través de Batman, el joven Bruce acepta esa fatalidad que las circunstancias han puesto en su camino y canaliza el dolor por la pérdida de sus seres queridos en su empeño por erradicar el crimen de Gotham sin, por ello, ceder a su parte oscura, sus ansias de venganza, a las que si cede Capucha Roja.

   Capucha Roja si se rinde al entorno de Gotham y se pervierte hasta el punto de llegar a la conclusión de que solo se puede combatir el fuego con fuego. Eso no le ocurre a Batman y es lo que nos lleva a constatar que este último sería, desde una perspectiva estoica, auténticamente virtuoso porque nunca deja que sus emociones negativas, sus emociones disruptivas, anulen su buen juicio. Y es esa templanza, ese saber mantener el control sobre sí mismo, lo que hace que Batman sea un héroe y no un justiciero, como Capucha Roja. Un héroe en tanto que un modelo a imitar por saber dar prioridad a su deseo de justicia y de hacer lo correcto por encima del deseo de venganza.

   Desde una perspectiva estoica se podría decir que Batman hace lo correcto porque entiende y asimila que lo correcto es aquello que se adecua a la razón. Y, en tanto que lo entiende y es consciente de ello, puede controlar todo lo que de irracional o de pasional hay en su entorno para encauzarlo a su interés. Sería la imperturbabilidad o ataraxia de la que hablaban los estoicos. Esa imperturbabilidad, guiada por los principios de la razón y de la virtud, posibilita al héroe de Gotham tomar las mejores decisiones e imponerse a Todd a pesar de estar en una situación de desventaja.

   Además, resulta que su interés es poner sus habilidades al servicio de su ciudad para que esta sea más segura. Esa es su manera de llevar una vida virtuosa, una vida moderada por la razón, que sabe conducir lo mejor de nosotros, nuestras emociones positivas. Sería esa virtud, llamémosle «racional», la que nos haría ser buenos, la que nos permitiría alcanzar la paz de espíritu y la libertad de la que habla el estoicismo, en tanto que nos haría indiferente a cualquier circunstancia externa negativa que pudiera perturbarnos.

   De nuevo, aspectos de lo dicho acerca del estoicismo se dan en Batman. Las acciones de Batman son virtuosas porque las lleva a cabo en conciencia, firmemente convencido de que eso está bien, más allá de leyes o de convencionalismos sociales. Son buenas acciones en tanto que están encaminadas a tratar de que la violencia no se desborde más de lo que ya está en Gotham. Y lo hace en un contexto plagado de villanos a los que tiene que hacer frente. Son esos villanos los que justifican su presencia en el sentido de que es por ellos por lo que no puede ser entendido como un payaso disfrazado tratando de ser policía si no algo más. Solo se puede entender la dimensión ejemplificadora de este personaje en el contexto de las viñetas y de algunos productos audiovisuales como el que nos ocupa. Si lo sacas de ahí pierde su sentido y queda reducido a simplificaciones de tipo «justiciero fascista» o «rico acomplejado que lo ve todo en términos de buenos y malos». Cuando debería ser más bien descrito como un aristócrata progresista, como el individuo que, desde la posición que le toca, apoya a las fuerzas del orden para que todos puedan vivir mejor.

¿Es responsable Batman de que Jason Todd se transformara en Capucha Roja?

   Otro tópico, para despreciar al personaje, es acusarle de ser un corruptor de menores o un irresponsable por entrenar a niños para luchar con él. Batman acepta que tiene parte de responsabilidad en los acontecimientos que quebraron a Jason Todd al no haber sido capaz de localizar y detener al Joker antes de que matara a palos al segundo Robin. Pero también sabe que, en parte, esa fue una situación que Jason se buscó al actuar de forma imprudente y descuidada. De eso no se le puede responsabilizar. Como no se le puede responsabilizar de que Todd decidiera convertirse en un justiciero. Eso fue una decisión personal de su antiguo pupilo.

   Lo que debería importar aquí deberían ser los motivos originales que llevaron a Batman a convertir a Jason Todd en Robin. A saber, darle un sentido a su vida.  Y lo hizo porque él sentía que eso era lo correcto, a pesar de los riesgos de introducir a un niño en su mundo. Pero, ¿cuál era la otra opción?, ¿dejarlo en la indigencia en la que se encontraba? Se puede decir que escogió la opción menos mala y más beneficiosa. Lo demás estaba en manos de Jason.

Cierre

   Ya me conoces y sabes que tiendo a valorar más y mejor a los personajes de cómic en su medio natural, las viñetas, que en el formato audiovisual. Pero en el caso de Batman: Under The Red Hood (2011) tengo que decir que supera al producto en el que se basa. Judd Winick y el resto de personas implicadas en esta película de animación han sabido extraer todo lo bueno de esta historia para plasmarla en un producto que puede visionarse y disfrutarse sin continuas alusiones a Crisis Infinitas.

   Alusiones que no harían más que confundir al consumidor ocasional o al que solo le interese disfrutar de una historia del murciélago. Lo cual, unido al exquisito tratamiento del universo de Batman en DC, nos deja una película redonda en tanto que espectacular a la par que bastante madura en sus contenidos, al centrarse casi exclusivamente en el entorno urbano de Batman.

   Batman: Capucha Roja (2011) es una bofetada para quienes desprecian el género de superhéroes en general y sus adaptaciones animadas en particular por simples e infantiles, pudiendo codearse con productos considerados más adultos y sofisticados, como el Batman de Nolan.

 

4 Comments on ¡Vamos a filosofar con Batman: Under The Red Hood (2011)!

  1. Hola Adrián:
    Otro excelente análisis. Debo decir con culpa que no vi esta película ni tampoco leí el cómic en que se basa (justamente estoy leyendo Catwoman de Judd Winnick), fallas que debería solucionar de inmediato porque allí está parte de la confusión que todos estos años he tenido con respecto a Red Hood, sobre todo por relacionar el personaje con aquella identidad pre-Joker que aparecía en los flashbacks de La Broma Asesina. Sí he leído Una Muerte en la Familia y también, por supuesto, Crisis, así que tendría que desbrozar el camino por el cual, a través de este último, volvemos a tener a Jason Todd vivo después de aquella trágica muerte en Etiopía.
    Muy interesante la cuestión que planteas sobre el estoicismo y perfectamente ejemplificada con la escena que la ilustra y que me mueve todavía más a ver la película. Creo que el conflicto aquí planteado entre Batman y Todd es, de alguna forma, el que se puede encontrar en Daredevil – Punisher o, en algún cómic (Percepciones si mal no recuerdo) entre Spider-Man y Wolverine. Y es bueno que recuerdes este tipo de aspectos para desterrar un poco esa imagen infantil de la que hablas y que mucha gente tiene con respecto al cómic o a sus adaptaciones, quizás porque en los últimos tiempos se ha impuesto la idea de que las historias deben ser solo entretenidas y punto.
    En fin. Una gran reflexión, Adrián y, como siempre, aprendí mucho. Un abrazo y muchas gracias!

    • Adrián De La Fuente Lucena | 10/09/2021 en 7:34 pm | Responder

      Hola Rodolfo.

      Agradecerte que hayas leído el artículo. Me alegra que te haya gustado. 🙂

      Pues, en cuanto puedas, lee el cómic «Bajo la Capucha» y, sobre todo la peli en que se basa. El cómic sigue mereciendo la pena pero la película lo supera en aspectos de los que te darás cuenta una vez compares. Y, de paso, ya se te despeja el lío de Capucha Roja / Joker. 🙂

      Correcto, el conflicto entre Batman y Capucha Roja es extrapolable al de Daredevil y Punisher. Da mucho juego e incita a la reflexión.

      Cierto es que el cómic debe entretener pero también debe mover a pensar.

      Lo dicho, gracias a ti.

      Un abrazo.

  2. Muy buen análisis, Batman es mi superhéroe favorito aunque no conocía la existencia de este villano. Se ve muy interesante para que lo adapten a alguna película live-action, amo al Joker pero ya está más que visto. Por cierto, me impactaron las viñetas en las que mata a Robin, debió ser una historia muy polémica en su momento. Saludos.

    • Adrián De La Fuente Lucena | 10/09/2021 en 7:41 pm | Responder

      Muchas Gracias Sitio. Tanto por tu comentario como por tu positiva valoración del mismo.

      Pues te comento que lo más parecido que puedes ver de Capucha Roja en «live-action» es en la tercera temporada de Los Titanes de HBO. Aunque, en mi opinión, no llega al nivel de la peli de animación de la que te he hablado en este post.

      Entiendo lo que dices con respecto al Joker. Lo cierto es que los superhéroes, en general, están muy sobrexplotados.

      Cierto, esa saga, «Una muerte en la familia», de Starlin y Aparo, fue muy, muy polémica en su día. Claro que eran otros tiempos. Unos tiempos en los que los lectores de DC querían historias más crudas de sus personajes.

      Lo dicho, agradecerte tu comentario.

      Otro saludo para ti. 😉

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