DIVAGANDO CON EMMA RIOS

Emma Ríos estudio
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Se ha demorado una semana más de lo previsto por motivos laborales, pero aquí tenemos la entrevista que os prometimos. Hay que reconocer que ha sido una gozada poder hablar con Emma, quien en todo momento se mostró receptiva y abierta a contestar a nuestras preguntas. Y eso que algunas tenían miga.

Ya conocéis la calidad de Emma Ríos como autora. Ahora os invitamos a conocerla como persona.

La arquitecta que creaba imágenes

D.C: Mirror nos ha sorprendido mucho por la densidad de su historia. Lo primero que leímos de ti fue Amadís de Gaula, donde nos enamoraste con tu dibujo. Desde entonces, solo habíamos podido disfrutar de tu trabajo en la faceta artística, hasta que llegaron I.D y Mirror.

E.R: Yo empecé en fanzines y allí sí que hacía mis propias cosas, pero evidentemente lo que más me gustaba era dibujar. En el mercado americano no es fácil entrar como escritora. Tienes que conocer a los editores y hasta que no tuve una posición privilegiada gracias al éxito de Pretty Deadly no me dejaron hacer cosas propias como autora. Ahora me siento legitimada. Estoy en Image, donde conservo TODOS los derechos de lo que produzco. Ellos funcionan como una plataforma de autopublicación, te adelantan el dinero para que tú puedas distribuir, imprimir, y comer mientras trabajar y luego les pagas esas deudas con lo que vendas. Se quedan un porcentaje de las ventas para eso y el resto va para ti. Image no conserva ningún derecho más allá del de publicación de la obra durante el tiempo que tú misma decidas. Eso no pasa en ninguna otra editorial. Es una editorial creada por los autores como reivindicación y se nota. El trato es muy justo.

D.C: Los primeros años de Image se caracterizaron mucho por poner todo el peso en el dibujo, pero hoy en día dan cabida a obras de autor con mayor calidad.

E.R: Sí, es un caos curioso ahora mismo. Yo pertenezco a la parte más indie, como Brandon Graham, con quien hemos sacado la revista Island con gente que normalmente publica en Fantagraphics o Koyamapress.

Emma Ríos AmadísD.C: Ahora que hablas de Brandon Graham, nos gustaría preguntarte por la relación que existe entre Mirror y el proyecto 8 house. En un principio iba a ser parte de ese “universo”, ¿no?

E.R: Sí. Hace 3 años cuando yo me vine a Image aún no era la cantera de autores fugados que es hoy. Creo que solo estaban Matt Fraction, Ed Brubaker y Sean Phillips. Me dio un poco de miedo porque no sabía cómo iba a funcionar. En Marvel hubo gente que se molestó cuando me fui, pero tampoco me estaban ofreciendo nada interesante con todo el cambio a Disney y a mí me apetecía hacer algo más indie, más gamberro. Pensé que acabaría teniendo que volver con ellos, pero los primeros números de Pretty Deadly vendieron tan bien que me quité esa preocupación de encima y decidí quedarme e intentar publicar cómic de autor.

D.C: Es cierto que se ha dado un cambio de tendencia. Antes era más arriesgado probar suerte como autor. Pero ahora vemos a gente como Rick Remender o Jeff Lemire trabajan fuera de las grandes editoriales y sus obras de autor les dan más reconocimiento y satisfacción.

E.R: Es lo normal si eres famoso y tienes una audiencia. Si además usas los medios de masas, ya es brutal. Yo no llego al nivel de famoseo de guionistas estrellas como Matt Fraction. Las editoriales promocionan más a los escritores, porque pueden tener a la venta varios libros de ellos a la vez. Los artistas vamos más despacio. En general, eso crea un ambiente algo nocivo en los tebeos, porque dejan de hacerse con la intención de hacer una misma cosa.

En Mirror colaboro con Hwei, pero es que reescribimos juntas los diálogos y hablamos mucho sobre la historia. Nos damos feedback continuamente. Llega un momento en que es imposible separar el trabajo de una del de la otra y decir a quién se le ha ocurrido cada idea. Además, como yo también dibujo (y más en el segundo arco), hablamos del storytelling, le corrijo las layouts y ella me corrige diálogos. Su idioma materno es el inglés, así que siempre consigue mejorarlos. Al final es un trabajo muy orgánico. Con Kelly Sue (DeConnick) me pasa lo mismo. Ella me da unos guiones muy abiertos en los que no hay ni separación de página, ni estructura, ni nada. Entre las dos lo vamos montando todo. En Pretty Deadly no tendría sentido que hubiera un fill-in de otro dibujante, no se entiende por ser una obra de autor.

Perdonad, me preguntabais por 8 house

Emma Ríos Pretty DeadlyD.C: Sí, nos parece un experimento muy interesante. Hemos leído la serie de Archlight, escrita por Graham. No tiene tanto contenido como Mirror pero se nota fresca, con ideas muy llamativas. Eso lo tiene en común con tu obra.

E.R: Te cuento. Brandon y yo nos encontramos en Image con la situación que te describía antes. Los dos nacimos en el 76 y hemos tenido una trayectoria de aprendizaje y trabajo muy parecida en el entorno de la autopublicación y los fanzines. Los dos somos difíciles de clasificar. No somos ni mainstream, ni underground, ni indie. Nuestro rollo es más sci-fi o fantasía, pero difícil de etiquetar. Decidimos generar un entorno nuevo donde no todo fuera publicar en Marvel o en Fantagraphics.

Nos agobiaban los deadlines, las fechas de entrega, pero hace falta un tebeo mensual para que las ventas funcionen. Es un sistema muy enfermo, pero eso así. La gente te pide mucha calidad y una vez al mes. Si pasas a bimensual, ya no vendes. La gente se olvida y ya no te compra. Es el problema de la grapa. Para romper con eso, se nos ocurrieron 2 cosas. Una fue la revista Island, ideada para emular a otras como Metal Hurlant, Garo o Heavy Metal, y donde poder hacer las historias que nos salieran de las narices. Lo más tendenciosas posibles, claro (Risas). La otra fue 8 house, que estaba planeada como un grupo de miniseries con temática sci-fi o fantástica y ambientación retro ochentera (lo que nos molaba a todos los autores implicados) que iban a ser independientes pero que se retroalimentarían con ideas unas de otras. Así por ejemplo, en Archlight la protagonista está presa en el cuerpo de un monstruo. En Mirror, dentro de Kazbek tenemos a la Prisionera.

Pero lo que pasó es que todo era demasiado independiente, no hubo diálogo entre nosotros. Además, Brandon y yo comunicamos fatal y no nos promocionamos bien. Island vendía regular y 8 house no acababa de funcionar. La gente no se enteraba de nada, las series se publicaban de forma caótica y eso se reflejaba en las ventas. Fue horrible. Mirror iba a ser presentada en el número 6, pero a Image les gustó tanto que nos pidieron que la convirtiésemos en una serie independiente.

Emma Ríos Island#2Con Mirror, la gente estaba un poco confusa al principio. El primer número tiene muchos saltos narrativos en el tiempo y los lectores se quejaban. Los americanos me decían “Es que no entiendo nada. No he pasado de la quinta página” (Risas). Al final no dejó indiferente a nadie y he recibido mucho amor por ella, pero las ventas evidentemente no se podían comparar con las de Pretty Deadly, por ejemplo. Kelly Sue es una jefaza y atrae muchas ventas. Además es un rollo más sencillo, con más acción. Tebeos más pequeños y más complejos como Mirror pueden funcionar, aunque no vendan un carajo (Risas).

Habréis notado que los números ya no salen mensuales y que yo dibujo más páginas. Hwei tuvo problemas y las ventas no ayudaban. Eso te frustra, porque da la sensación de que gritas al vacío. La crítica nos alaga mucho, pero es difícil llegar al comprador medio. Marvel y DC tienen los puntos de venta desbordados con sus historias y sus cross-overs y no hay espacio. Los paperbacks funcionan mejor, pero vamos como podemos.

Ahora cerraremos el segundo arco de Mirror con el número 10, que será un especial de casi 70 páginas que dibujaremos entre las dos, y la dejaremos descansar. Concluye toda la historia, aunque el mundo queda ahí por si algún día queremos volver. Yo en España ya se lo he planteado a Astiberri como dos libros. El segundo se centrará más en Sincronía y en explicar en retrospectiva cómo acabaron todos en el asteroide.

Emma frente al espejo

D.C: Ahora que mencionas a Astiberri, ¿por qué han colocado todos los complementos de cada número juntos al final del tomo? La mayoría de las veces se trata de flashbacks que explican lo que acabas de leer. Ponerlos todos juntos al final contribuye a hacer más confusa la historia, ¿no crees?

E.R: En el recopilatorio de la edición americana lo hemos hecho así también, para favorecer que la historia principal se pueda leer seguida. Lo otro te lo puedes leer como apéndice. En el segundo arco, los flashbacks no se pueden separar porque están integrados y creo que han quedado mejor. Me lo he pasado muy bien creándolos porque me encanta esta obra y quería dibujar más páginas. Me flipa este libro. Hemos pasado por muchos problemas para sacarlo adelante. Es algo pequeño que nos tiene enamoradas a Hwei y a mí.

Emma Ríos Mirror TeamD.C: ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar con Hwei? ¿Tenías ya claro que ella iba a ser tu dibujante?

E.R: Yo estaba dibujando I.D y Pretty Deadly cuando hablé con Hwei. No tenía tiempo y Brandon me comentó lo de 8 house. Sabía que no podría con todo. Él me propuso escribir para alguien, ¡el muy loco! (Risas). Hwei y yo somos muy amigas y ya hemos colaborado antes. Nos conocemos desde 2008 porque nos invitaron a la dos a una beca en Japón. Era un workshop organizado por una asociación de relaciones entre Europa y Asia. Había 8 dibujantes europeos y 8 asiáticos y nos ponían en tándem a trabajar. Trabajamos juntas 2 meses antes de ir allí 10 días. Estuvimos en el museo del manga haciendo unos simposios y tal, poniéndolo todo en común. Fue un rollo casi reality, en plan Gran Hermano pero sin lo malo. Grupos de artistas de diferentes partes del mundo compartiendo cosas que teníamos en común. Fue como un sueño. Y claro, nos hicimos mejores amigas; porque hacer un tebeo con otra persona es casi como casarse. Me hace mucha gracia que Kelly Sue siempre dice que cuando voy con ella por ahí le recuerdo mucho a su marido (Matt Fraction) y eso hace que la situación sea como muy pervertida (Risas).

Después de eso, hemos mantenido la amistad durante estos 10 años. Ella vino a verme a España y yo también fui a visitarla. Así, cuando surgió la oportunidad, pensé en ella. Es un trabajo a 4 manos. Yo llevo más el peso del world building y el plot, mientras que ella lleva más la carga artística; pero es todo muy orgánico. Como lo reescribimos todo juntas doscientas veces, la impresión final es de que está hecho por una sola persona.

D.C: Nosotros no conocíamos el trabajo de Hwei Lim, pero pensamos que su dibujo casa muy bien con la historia que contáis. Si tú fueras la única dibujante, Mirror sería muy diferente. Tu estilo es más visceral, tiene mucha fuerza. El de Hwei es muy dulce, más de cuento de hadas.

E.R: Sí, incluso ahora en las partes que yo dibujo trato de dulcificarme para adecuarme a su estilo. Estoy de acuerdo en que si lo dibujase todo yo, Mirror sería durísimo. La historia es muy oscura. Ella le da ese halo de fábula tan bonito. No deja de ser algo muy gracioso, porque a mí se me da muy bien dibujar acción y estoy acostumbrada a trabajar con violencia; pero en Mirror ya desde la escritura trataba de meter menos acción. Prefería contar la acción a posteriori, con conversaciones entre los personajes. El lector se da cuenta de la cantidad de cosas que han pasado, pero siempre llega en el momento en que ya han pasado. Ve las consecuencias, no el acto. Eso contribuye a hacer más calmada la historia. Percibes el movimiento de la historia, aunque la mayoría transcurra entre diálogos. Tú entras a Mirror como un oyente, a intentar enterarte de lo que pasa escuchando las conversaciones, no a que te cuenten la historia directamente. La idea es que los personajes llamen tu atención y aprendas más de ellos a través de cómo interactúan con los demás. Creo que también se nota que las dos somos dibujantes y trabajamos mucho el movimiento corporal para ayudar en esto. Aún así, el lector tiene que poner algo de su parte para enterarse de todo.

Emma Ríos Mirror#9Lo malo es que hoy en día estamos acostumbrados a que todo nos lo den muy masticado. El primer episodio de cualquier serie te tiene que vender todo el pescado y contarte todo lo que hay, las situaciones de los personajes, cuál es el conflicto, y qué es lo que se va a desarrollar en el resto de episodios. Yo intenté evitar eso a toda costa. No quería que el lector supiera si había o no un problema y si iba a ocurrir un conflicto. No quería casi ni saberlo yo (Risas). Deja que hablen, deja que interactúen y ya veremos después. Las premisas están ahí y al final sale todo solo. Los misterios caen por su propio peso.

Cada número está como enfocado en un personaje o pareja de personajes diferente, pero eso tampoco estaba planeado. Veíamos la información que hacía falta introducir en ese punto de la historia y la contábamos a través de la relación entre los personajes. Me han preguntado mucho si tenía planeados todos los flashbacks, pero lo cierto es que cada uno iba surgiendo a su ritmo. A mí me gusta mucho jugar al rol y los videojuegos, y creo que participar en la narrativa o colaborar con otros en una partida genera sinergias muy interesantes entre el autor y el lector. Mirror reta al lector a que, si tiene interés, reconstruya la historia en su cabeza. Eso genera una relación más emocional con los personajes, como ocurre por ejemplo con Los Niños del Mar, de Daisuke Igarashi. Es el tipo de obra que a mí, como lectora, me resulta más sugerente. En el manga se pueden permitir ser más parcos en diálogos al tener un mayor número de páginas. Eso hace que puedan basarse más en la gestualidad de los personajes. Nosotras, aparte de tener que explicar todo un mundo nuevo, tenemos que basar la fuerza de la historia en los diálogos. Pero me interesa esta forma más natural de introducir la historia, sin narradores ni cajas de texto, ni personajes que te dan la chapa con diálogos explicativos que hacen que todo luzca más manido. Es innecesario contar lo que puedes ver. Es una de las cosas que más me fastidian cuando me compro un tebeo; el darme cuenta de que la historia va por un lado y el dibujo por otro. Es horrible, sobre todo si el arte me gusta. Por eso, cuando oigo a la gente reverenciar el método Marvel, me entra la risa floja.

Lo que el espejo le devuelve a Emma

D.C: Volviendo a Mirror, queríamos hacerte algunas preguntas algo más duras, en el plano filosófico y científico. Mirror tiene una base bastante evidente en la Isla del Dr. Moreau. Supongo que sabes que HG Wells escribió la novela como reacción a un debate social entorno a la vivisección animal. ¿Cuál es tu postura al respecto?

Emma Ríos IDE.R: Soy vegetariana y bastante animalista. Me flipan los bichos y estoy en contra de que sufran. Además tengo amigos biólogos y hablo con ellos sobre la investigación con animales. Creo que algo de todo eso transpira en la obra. En Mirror, aunque me posiciono, también explico el otro lado. Que yo esté en contra del sufrimiento animal no significa que no sea capaz de entender por qué un científico hace lo que hace cuando experimenta con ellos. Por eso no me resulta difícil hacer razonar a Kazbek o a Elena. No los veo como a antagonistas ni el mal encarnado. Son gente con sus circunstancias. Es una de las cosas que más me interesaban en Mirror; que incluso tocando temas muy espinosos se muestre cómo han llegado a ese punto los personajes, estén o no equivocados. Ellos tienen sus propios principios e ideales, aunque con ellos puedan joderles la vida a otra gente.

D.C: Pensamos que ese es uno de los puntos fuertes de Mirror. Es de alabar que no caigas en el retrato sensacionalista que se suele hacer de la ciencia en los medios o el arte. El caso del cómic y sus científicos locos que juegan a ser dioses es especialmente sangrante. Tú no eres nada maniquea y lo abordas de forma muy madura y real. ¿Te has asesorado? En I.D lo hiciste y debo decir que se nota y se agradece. ¿Te documentas normalmente sobre ciencia?

E.R: A mí me gusta mucho la divulgación científica y la ciencia ficción dura. I.D es ciencia ficción dura. Siempre me ha interesado mucho la medicina, a pesar de que estudié arquitectura. No me habría metido tanto en el tema sin asesorarme, porque me parecen horribles todas esas series de médicos en las que no se documentan una mierda y que a los profesionales les hacen más gracia que otra cosa.

En I.D trabajé con Miguel (Alberte Woodward), que es un neurólogo de Santiago bilingüe al que conocí gracias a un amigo cuya mujer es oncóloga. Yo pensaba que se lo iba a tomar a risa. Ya sabéis, son cómics. Pero se involucró mogollón, llegando hasta a escribir un ensayo al final de I.D. Yo, que iba de listilla, le decía: “Podemos hacer una matriz alrededor de la cual se regenere un nuevo cerebro”. Pero Miguel me contestó: “Eso puedes hacerlo con un corazón, que es como un culo retorcido. Pero el cerebro es mucho más complejo” (Risas).

Emma RíosLo que sí teníamos claro es que no queríamos que hubiese copia de cerebros, ni mapeo, ni nada que pueda quedar en un soporte de silicio. No quería usar nada que pudiera copiarse, porque la identidad es algo individual e intransferible; lo más importante de la persona. Había que pasar toda el agua de un vaso a otro sin generar más vasos ni dejarnos ninguna gota atrás. Al final él pudo encontrar una hipótesis factible para reconstruir el sistema nervioso tras el trasplante y quedó guay. Todo esto fue antes de que saltase a los medios la noticia del ruso que quería hacerse un trasplante de cabeza. Miguel se mosqueó un montón porque nos hubiesen robado la idea (Risas).

Dejando a un lado ese punto realista, al final I.D trata sobre gente hablando de sus problemas, de la influencia del físico sobre la percepción que los demás tienen de nosotros.

D.C: Al hilo de esto último y volviendo al cómic que ha motivado esta entrevista, dos de las principales ideas sobre las que se cimenta Mirror son la libertad de elección y el respeto por la elección ajena. Ya tocabas temas así en I.D. ¿Era tu intención defender a otros colectivos históricamente marginados (LGTB) más allá del animal?

E.R: Reconozco que es un tema que me agobia. Tengo amigos dentro de ese colectivo y veo las barreras constantes a las que se enfrentan. Pero ni Mirror ni I.D están escritos para denunciar esto. Los temas están ahí porque me enfrento a ellos todos los días y es imposible que no salga a relucir en mi escritura mi punto de vista feminista. Es mi reivindicación personal sobre la aceptación. Necesito que se me acepte como autora, como escritora, como mujer dentro del sector de los cómics, y en muchos otros campos de mi vida.

Cuando ya tenía en mente que I.D trataría estos temas, el primer personaje que me vino a la cabeza fue Noa, un hombre trans. Evidentemente, quise hacerlo bien y me documenté. Y una de las cosas más gratificantes que tuvo I.D es que cuando se publicó me escribió mucha gente del colectivo dándome las gracias por haberse visto reflejados en el personaje y por tratar el tema de forma digna y natural.

I.D habla del conflicto identitario desde un punto de vista individual, desde la introversión. Cómo te sientes tú con tu cuerpo ante la percepción de los demás, que era algo que también me afectaba personalmente en ese momento. Cuando acabé Pretty Deadly, intenté hacerme un hueco como autora en solitario y me encontré con muchas barreras. Mi timidez, hablar en público, mi acento en inglés, mi físico… Al final me veían como a una mascota cute y mi mensaje no llegaba.

Emma Ríos BrainEn Mirror, el conflicto identitario individual deja paso al grupal. Cuál es mi posición dentro de este grupo y cómo puedo hacer para que el grupo me acepte como yo soy en realidad. A eso le añades también el cómo vivir después de salirte de un grupo al que tú misma habías aceptado, que es lo que le pasa por ejemplo a Sena.

D.C: Nosotros creemos que Sena es, de lejos, el personaje más interesante de la obra por su complejidad. Un animal evolucionado que se comporta de forma más humana que muchos humanos, a los que ella reprocha que sean como animales. Un animal tratando de dar lecciones de humanidad a otro animal. Toda una paradoja.

E.R: Ella es como muy pura. Es la revolucionaria que lleva a los demás a la muerte por unos ideales. La idea romántica del terrorista.

D.C: Sí, como V en V de Vendetta.

E.R: Hwei y yo hablamos muchísimo sobre los personajes. Elena, por ejemplo, nos preocupaba mucho porque no tenía un rol claro, pero acabó convirtiéndose en la responsable de contar toda la historia. Hasta el punto de que el segundo arco gira entorno a ella. Pero al principio nos agobiaba que fuera tan arquetípica. El otro que nos preocupaba era Aldebarán, que de entrada era el matón guardaespaldas pero se terminó convirtiendo en un personaje muy amable, pendiente de cuidar de todos. Como si fuera la madre del resto de personajes. Yo le veo como el personaje más limpio, el héroe solar, y me hace mucha gracia que sea una vaca (Risas).

D.C: Cuando leímos Mirror por primera vez, nos pareció que se podía establecer una analogía entre cómo viven los animales en campamentos a las afueras de la ciudad de los humanos y la situación real de los refugiados en países como Grecia. ¿Era algo que buscases conscientemente o solo lo vemos nosotros?

E.R: El planteamiento era bastante básico, pero eso está ahí. Sobre todo en el segundo arco, que es cuando todos se convierten en refugiados. ¿Qué haces con ellos? ¿Dónde los metes? No puedes meter a 3000 personas de golpe en un sitio. Ahí tenemos también el tema de no tener casa, y que sea tu propio hogar el que te expulsa. ¿Cuál es nuestro sitio ahora?

Emma Ríos Mirror#8D.C: Es un asunto bastante delicado que parece tabú en los cómics de ciencia ficción actuales. El género da la sensación de haberse anquilosado en sus tópicos clásicos, olvidándose de problemas como los refugiados. Se prefiere volver una y otra vez sobre los clichés del género, que están ya muy manoseados. Mirror es seguramente uno de los pocos cómic de ciencia ficción del siglo XXI que trata esta temática.

E.R: Cuando se convierten en refugiados es cuando realmente se unen. Todos se dan cuenta de que son iguales y están en la misma situación. Ahí es cuando las cosas empiezan a funcionar de verdad dentro de la colonia. Todos tienen que convivir y lidiar con el miedo. Los animales dan miedo, ya que yo lo planteo como que hay distintos grados de humanización entre ellos. Unos son más instintivos y otros más humanos. Hacer que todo eso funcione requiere que todos pongan de su parte. Es eso o morir.

De todas formas, es cierto que hay muchos temas que pueden tener reflejo en el mundo real. Esto ocurre siempre en la ciencia ficción, que sirve de metáfora.

D.C: Sí, eso es lo verdaderamente interesante. Por ejemplo, toda la historia que hay tras Irzah, que es como si quisiese vengarse de todas las putadas que le han hecho los humanos. Eso nos recuerda a la hipótesis Gaia y a las corrientes de pensamiento que entienden a nuestro planeta como un ser vivo más que, mediante sus mecanismos de autogestión, puede terminar expulsándonos de su superficie para poder autorregularse.

E.R: Claro. Como ya habéis leído el segundo arco sabéis que todo eso viene de Quidditas, el ente que contamina a una humana y del que acabará surgiendo el asteroide. Eso le da un lado humano a Irzah, pero no queremos que sea completamente humana sino que vaya aprendiendo de ellos mientras trata de entenderlos.

Algo parecido sucede con los animales. Los humanos, en su enfermizo paternalismo, intentan reeducar a los animales para ser humanos y que así sean mejores. Pero en realidad, nunca les van a ver como iguales. Nunca estarán a la altura de un humano.

Emma Ríos KybeleEn su caso, Quidditas se dedica a aglutinar cosas y a aprender de ellas. Produce a los animales y les da entendimiento. Pero como no le gusta cómo tratan los humanos a sus creaciones, se enfada y los expulsa. Algo muy humano y en cierta forma parecido a lo que contaba (Stanislaw) Lem en Solaris, pero añadiendo el factor contaminación humana. Todo esto da muchas vueltas en el segundo arco y estoy bastante satisfecha con las reflexiones que estamos haciendo. En el primer arco lo tratamos con la Prisionera que crece dentro de Kazbek. Ella estaba conectada a la conciencia colectiva de Quidditas pero acaba aislada dentro de un humano, de quien aprende cosas. Al mismo tiempo, ella intenta enseñarle a Kazbek pero él no entiende nada porque no es capaz de bajar de su posición de superioridad humana. A él le cuesta mucho transigir, mientras que ella acaba siendo un personaje muy juguetón y volviéndose una friki de los humanos (Risas).

Nos vamos de Irzah

D.C: Llevamos hablando una hora de Mirror y le hemos sacado mucho jugo. ¿Piensas que se podría utilizar en las escuelas para enseñar biología, filosofía, o ética y concienciar así a la gente?

E.R: (Risas) Me hace mucha ilusión que digas eso. Yo cuando escribo no soy tan consciente de eso ni de las segundas lecturas de la obra. Es algo que se genera de forma paralela a la acción de plasmar lo que hay en mi cabeza. Pero me hace ilusión porque es lo mismo que me pasa a mí cuando leo a Úrsula (K. Le Guin), por ejemplo. No dejo de hacer paralelismos con cosas contemporáneas. Por eso me parece brutal que yo pueda también transmitir algo más de lo que yo pensaba que estaba transmitiendo. Brutal. Os agradezco mucho esas palabras y que le hayáis dado tantas vueltas a la obra después de leerla dos veces. A mí me da la vida que Mirror haya tenido tan buena crítica.

D.C: Realmente es una historia que tiene para darle mucho al coco. También porque abordas todos los temas de forma muy real y madura. No eres la típica escritora que desde un principio expone su postura y hace que la obra sea un panfleto de esa postura.

E.R: Sí, yo tenía clarísimo que no me quería posicionar ni aleccionar sobre lo que está bien o lo que está mal. Me cuesta muchísimo ponerme categórica con una opinión. Es como lo que hablábamos antes sobre la experimentación animal. Yo no quiero que los animales sufran pero, sin ser capaz de plantear una alternativa, tampoco quiero que muera gente. Lo que exijo es que se busquen más opciones, ya que yo veo a los animales como seres vivos iguales a nosotros.

Emma Ríos QuidditasD.C: No te preocupes, es un punto de vista que compartimos. El hombre no es mejor que el resto de los animales.

E.R: Yo quiero que la gente, cuando acabe de leer mis tebeos, tenga más preguntas que antes. De hecho, cuando me planteo un tema sobre el que quiero escribir siempre elijo uno sobre el que tengo preguntas y las intento responder. Pero al final nunca lo consigo. Solo genero más preguntas (Risas). Si alguien termina mi cómic y acaba haciéndose preguntas similares a las mías, para mí es un triunfo. Lo que no quiero es pontificar. Todo en la vida tiene demasiados matices y no me gustaría caer en los juicios rápidos, que están tan de moda por las redes sociales. Da mucha vergüenza ajena, porque la gente no se informa mínimamente antes de soltar su parrafada.

D.C: Ya para ir cerrando, ¿puedes adelantarnos algunos de tus futuros proyectos como guionista? Como dibujante no te pregunto, porque ya sabes que nos pareces excelente. Pero como guionista nos has sorprendido tan gratamente que nos has dejado con el mono de más.

Emma Ríos ElenaE.R: He escrito con Hwei un poco por las circunstancias que os contaba de 8 house, pero no me veo a mí misma escribiendo para otra gente. Al ser yo dibujante, necesitaría escribir para gente que entendiese de verdad mi dibujo. Con Hwei eso no me preocupa porque escribo la página pensando en cómo la va a dibujar ella y ella la dibuja pensando en cómo la dibujaría yo. Pero es verdad, soy incapaz de escribir para alguien en frío, en abstracto. Siendo así, no tengo muy claro si voy a hacer más trabajos como escritora. Supongo que en el futuro haré más colaboraciones con Hwei, pero ya dibujando las dos a la vez seguramente, sobre todo ahora que ya le he abierto las puertas a ella en el mercado americano.

Para Image tengo ya apalabrada una historia que haré sola, dibujando y escribiendo. Estoy también con el tercer arco de Pretty Deadly, que lo llevo más o menos por la mitad, y el final de Mirror. Creo que podré empezar a trabajar en esa obra propia de la que os hablaba sobre finales del verano. No tengo muy claro si la haré en 3 partes o como un todo en formato novela gráfica. Según cómo esté el mercado. Tratará sobre fantasía pero más oscura que Mirror. Voy a huir de la luz e irme hacia el mal (Risas). Tendrá unas 170 páginas totales y estará hecha en acuarela. Es lo que me apetece ahora.

D.C: ¡Genial! Estaremos muy pendientes de tus obras propias y de tus colaboraciones, y trataremos de darlas a conocer. ¡La gente no sabe lo que se está perdiendo! Muchas gracias por el tiempo que nos has dedicado.

E.R: A vosotros, por decirme cosas tan bonitas y por vuestro artículo sobre Mirror.

About Emilio De La Fuente Lucena

Biólogo friki de todo lo que se pueda ser friki, crítico al extremo, y de mente inquieta y retadora. Con mis limitadas capacidades, me gusta crear cosas en mis ratos libres; entre ellas artículos como los que comparto con todos vosotros aquí.
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